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martes, 31 de agosto de 2010

Un saludo de apoyo a nuestros colegas de RCN la radio

No es fácil pensar en que pasamos de Juan Gossaín a Francisco Santos, el asunto como que no cabe en la cabeza y menos al conocer el equipo con que cuenta esta gran cadena radial. La Radio Cadena Nacional de Colombia se alista para iniciar su programa estrella; es decir, el antiguo Radio Sucesos, bajo la dirección del ex vicepresidente de nuestro país en la era Uribe.

El Dr. Francisco Santos es un hombre jovial, alegre, dicharachero, como dicen las señoras, pero aquellos que ‘padecieron’ su jefatura de redacción en El Tiempo son testigos vivos y andantes de la disparidad de criterios periodísticos, entiéndase: la falta de criterio periodístico para conducir un medio de comunicación, opiniones que son contadas sin mayor reparo al indagar por su gestión en dicho cargo.

La caricatura que escuchábamos de él en la Luciernaga de CARACOL es el imaginario más cercano que se tiene del nuevo director de RCN Noticias de la mañana, claro que existen otras opiniones como las dadas por el periodista Germán Manga Henao, en la revista Diners, donde encabeza: “el vicepresidente Francisco Santos es el personaje político del año”. (http://www.revistadiners.com.co/noticia.php3?nt=25017)

Por el gusto se venden las telas, reza la sabiduría popular, y entre gustos no hay disgustos; pero al ver los nombres de Yolanda Ruiz, Yanelda Jaimes, Claudia Morales, Esperanza Rico, Martha Camargo y María Elvira Samper (hermoso y brillante matriarcado), más Antonio José Caballero, Indalecio Castellanos, Rodrigo Pardo y, el ya retirado de esa casa radial, Juan Manuel Ruiz; entonces, surge la pregunta: ¿el director o directora no estaba en la casa?

La esperanza es lo último que se pierde. Debo confesar que he estado reteniendo esta entrada del blog, por algunos días, esperando una noticia de última hora donde se nos informe que se ha ido al traste la negociación con Santos, pero hasta el momento sólo se sabe que hay unos días más sin el doctor Francisco. Su debut, al mejor estilo cinematográfico, ya no se dará mañana (primero de septiembre) ahora será la semana siguiente. La verdad no hay problema si se sigue alargando.

Es paradójico ver cómo Luis Fernando Santos renuncia a la presidencia de la Casa Editorial el Tiempo para no comprometer a la empresa periodística en su rol informativo al ser el nuevo presidente Juan Manuel Santos, mientras que Francisco Santos acepta la dirección de noticias de una cadena radial que viene en alza, que con las nuevas contrataciones y la renovación de su parrilla ha venido cautivando y recuperando audiencia frente a su principal competidor CARACOL.

Si se debe asumir la ‘hecatombe’ (Diccionario Uribe no RAE) tocará pensar en que no dure mucho tiempo y que su verdadera intención sea la de utilizar el medio masivo de comunicación como plataforma política para lo que puede ser su futura vida pública, como por ejemplo su posible candidatura a la alcaldía de Bogotá, como en su momento lo hizo, infructuosamente, Sergio Fajardo con su fugaz paso por 6:00 am Hoy por Hoy. Por ahora, sólo resta expresar un saludo de apoyo y admiración por ese gran equipo periodístico de RCN que afrontará, podríamos decir, un nuevo reto.

(Publicado en el periódico GOLPE DE OPINIÓN No. 161 septiembre de 2010)

lunes, 31 de mayo de 2010

Hay que terminar con las encuestas preelectorales

Para iniciar debemos aclarar que partimos del supuesto de una total transparencia de las elecciones vividas en la primera vuelta para la presidencia de Colombia el pasado 30 de mayo, tanto en el territorio nacional como en el extranjero.

El panorama: Juan Manuel Santos superó por más del doble de votos a su más cercano rival Antanas Mockus, más allá de partidos e ideologías políticas, lo que vamos a analizar es el pésimo desempeño de las encuestas preelectorales.

¿Por qué pésimo desempeño?, simplemente, porque durante el tiempo que se les permitió a las diferentes firmas encuestadoras desarrollar su tarea estás dieron, en las últimas mediciones hechas, un permanente empate técnico entre los dos candidatos en cuestión.

La realidad fue que el candidato del partido de la U acabó en la primera vuelta con el que parecía ser el más fuerte de sus oponentes y a ese errorcito de más o menos dos millones de votos sumémosle la inevitable derrota que sufriría Germán Vargas Lleras, según los encuestadores, que al final de cuentas resultó tercero en la contienda.

Mejor dicho, sólo acertaron que habría segunda vuelta y pues si daban un empate técnico era de suponerse, aunque realmente se estuvo muy cerca a que se definiera todo en la primera, sólo faltó un 4,5 por ciento.

Lástima la platica que los medios de comunicación invirtieron para orientarse frente a la intención de voto de los electores; porque, muy seguramente, con una lectura de cigarrillo, de tarot o con la lectura del huevo crudo en un vaso de agua se hubiese podido obtener resultados más certeros, claro está, que estos últimos, hoy, tienen más credibilidad que las firmas encuestadoras.

Ahora ese dinerito no se perdió del todo porqué la incauta audiencia si estaba muy pendiente de las nuevas cifras que no resultaron ser más que simples mentiras como lo demostraron los resultados de las urnas.

Eso sí, los encuestadores han pedido que les permitan hacer encuestas hasta el último día de elecciones, porque, según ellos, eso afectó mucho los resultados, puesto que en los debates el candidato Mockus perdió sus electores y Santos se afianzó. Realmente, eso es una excusa de colegio, el fueque que fueque.

Pero, las encuestas si afectaron a la opinión pública porque muchos sufragantes votaron por ellas bajo la denominación del voto útil, “es que a mí me convence éste pero no va a salir mejor voto por este para no perder el voto” así incidieron las encuestas en lo que debería ser una libre elección.

Así que antes de pedir que se puedan hacer sondeos hasta el último día, lo que se debe reglamentar es que no exista ningún tipo de encuesta preelectoral, más si muchos debates (cabe aclarar buenos debates) para que la opinión pública reciba información útil y que la gente decida sin ser influenciada por cifras que son una total mentira. Ahí si ganó la candidata conservadora Nohemí Sanín al decir que ella no creía en encuestas.

Ah… y para los políticos o el sector político que quiera conocer la intención de voto de la gente, o lo que piensa la opinión pública, o lo que necesita el pueblo, que mejor que hablar con las personas, escuchar a los habitantes del país y dialogar con los nacionales que están en el extranjero; muy seguramente, los datos serán más confiables y si son los medios los que necesitan de esta información que mejor oportunidad para volver al periodismo de la calle y de terreno.